Es este, el ruido, un elemento directamente emparentado con un determinado modelo social, con un estadio de civilización. En otras palabras, ha de admitirse que la actividad del transporte, de la producción o del ocio –indeleblemente inscritas en nuestra vida cotidiana- genera necesariamente ruido. Pero este ha de limitarse a unos niveles que no vulneren la calidad de vida ciudadana.
En este delicado equilibrio entre lo inevitable y lo deseable, el Ayuntamiento ha encontrado un útil instrumento de intervención en los cinco "Puntos de Control de Ruidos" distribuidos en la ciudad. Sus mediciones continuadas - y su comunicación inmediata a través de Internet, con la colaboración de la empresa especializada "Proceso Digital de Audio", a los responsables municipales, accesible al tiempo al conjunto del vecindario- permitirán establecer en su día un "mapa de ruidos dinámico", fortalecer la conciencia ciudadana a este respecto y aplicar las políticas más efectivas y puntuales al problema.
En suma, permitirán compatibilizar la vocación de desarrollo local con la ambición, igualmente lícita que mejorará nuestra calidad de vida.
Concejal de Industria y Medio Ambiente
Jesús Ángel Visa Gómez